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Auditorías de Aire Comprimido: Clave para la Certificación IFS y BRC en la Industria Alimentaria

En la industria alimentaria, el aire comprimido no es un simple suministro técnico; es una energía que puede entrar en contacto indirecto o directo con los productos y sus envases. Para superar con éxito las auditorías de estándares internacionales como IFS y BRC, la gestión del aire comprimido debe integrarse formalmente dentro del sistema APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico) de la planta.

Marco normativo y estándares de calidad de aire en España

En el entorno regulatorio español, la seguridad alimentaria parte del marco legal fijado por el RD 853/2004, que establece las normas de higiene para los productos alimenticios y obliga a controlar cualquier fuente de contaminación en la cadena de procesado. Sin embargo, este real decreto no especifica límites técnicos numéricos para la pureza del aire.

Para cubrir este vacío operativo, la norma ISO 22000 exige la implantación de Prerrequisitos (PPR) específicos para controlar peligros físicos, químicos y microbiológicos. Para traducir estos requisitos en métricas auditables y cuantificables, la industria recurre a la norma ISO 8573-1. Este estándar internacional clasifica la pureza del aire comprimido midiendo tres contaminantes críticos: partículas sólidas, agua (punto de rocío) y aceite.

Del cumplimiento legal al mantenimiento de BRC e IFS

Tanto IFS como BRC requieren evidencias documentadas periódicas de que los riesgos asociados al aire comprimido están bajo control. Un programa continuo de auditoría calidad de aire comprimido aporta las pruebas técnicas indispensables:

  • Validación del APPCC: Demuestra que los sistemas de filtración y secado funcionan según los límites críticos fijados, evitando contaminaciones cruzadas por condensados o lubricantes.
  • Trazabilidad y respaldo analítico: Genera informes de ensayo basados en la ISO 8573-1, fundamentales para justificar la conformidad durante las inspecciones externas.
  • Prevención de no conformidades: Detecta la degradación de los equipos de tratamiento de aire antes de que afecten a la calidad del lote o provoquen retiradas de producto.

Un plan de auditorías periódicas transforma el aire comprimido de un riesgo latente a un punto de control certificado y seguro.

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